Las ventajas de usar el plástico reciclado como material de construcción
El plástico reciclado es un material imprescindible que ofrece beneficios múltiples y para la construcción y para el medioambiente. Sin embargo, no se usa lo suficiente: de todos los desechos plásticos producidos a nivel mundial, solo un 9 % se recicla. Repasemos por qué deberíamos usarlo más.
Utilizar el plástico reciclado en vez de materiales vírgenes implementa el enfoque circular en la construcción, minimizando los residuos, el uso de energía y las emisiones de carbono.
Si se compara con los materiales de construcción como el hormigón, la madera y los agregados, el plástico reciclado es ligero y por lo tanto mucho más seguro y más fácil de transportar, elevar e instalar.
Ya que se puede apilar fácilmente, el plástico requiere menos camiones para su transporte y ahorra una cantidad significativa de espacio de almacenamiento en las obras de construcción.
A diferencia de metal y madera, el plástico es resistente al agua, la descomposición y la corrosión, por lo que es insustituible en entornos desafiantes y condiciones climáticas adversas.
Debido a que se puede moldear en cualquier forma, el plástico ofrece infinitas posibilidades de diseño ergonómico, que sería muy difícil, caro e incluso imposible conseguir con la madera o el metal.
Gracias a la ligereza y la flexibilidad, el plástico requiere menos accesorios y se puede instalar manualmente, sin utilizar maquinaria pesada y equipo de elevación.
El plástico reciclado se puede utilizar prácticamente en cualquier parte del edificio: para el solado, el revestimiento del techo, la arquitectura paisajista, el encofrado, la gestión del agua, la gestión de los residuos, etc.